1. Viste cómodo y con ropa con la que te sientas a gusto (¡o sin ella!), pero no olvides algo para echarte encima por si refresca o hace viento.


2. Lleva bloqueador A muchos nos encanta broncearnos para tener un poco más de color; y está bien que lo hagas pero sin exceder el tiempo de exposición, ¡no querrás sentirte adolorido, quedar irreconocible o en el peor de los casos enfermarte! Evita hacerlo entre las 11:00 a.m. y las 3:00 p.m. ya que a estas horas los rayos UV son más fuertes, no olvides por nada del mundo empacar en tu maleta el protector solar y aplícalo 20 o 30 minutos antes de entrar en contacto con el sol.

3. Bebe mucho líquido. Como estamos frente al mar parece que ya hay agua suficiente, pero hay que beber para no deshidratarnos, pues sudando perdemos mucho líquido y hay que reponer

4.
Procura nadar cerca de la orilla
4. Procura nadar cerca de la orilla
Está bien que quieras mostrar tus dotes de nadador o nadadora que se desenvuelve como pez en el agua, pero hazlo a una distancia prudente de la orilla. Las corrientes y mareas llegan con mucha fuerza y pueden arrastrarte hacia lo lejos. Trata de nadar acompañado y si tienes niños nunca los pierdas de vista, ponles siempre un chaleco salvavidas o flotador.

5. No dejes basura. Siempre es bueno llevarse una bolsa para tirar lo que pueda surgir. Incluso si encuentras algún resto de basura de otros bañistas anteriores, no está demás que los tires a tu bolsa.
